
La organizacion internacional Oxfam está presionando para conseguir un Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas "sólido y eficaz con el que se salven vidas, se eviten las violaciones de los derechos humanos y se protejan los medios de vida de las personas de todo el mundo". Este tratado "debe tener un alcance internacional, ser legalmente vinculante y estar cimentado sobre las obligaciones existentes de los Estados bajo el auspicio de la legislación internacional." A continuación se insertará una serie de preguntas y respuestas relacionadas con a necesitad de crearse un Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas, las cuales estan contenidas en el link: http://www.oxfam.org/es/campaigns/tratado-internacional-sobre-el-comercio-de-armas-preguntas-y-respuestas.
¿Por qué necesitamos un Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas?
Cada dÃa, millones de personas sufren las consecuencias directas e indirectas del comercio irresponsable de armas: hay miles de personas que mueren, otras que salen heridas, que son violadas u obligadas a abandonar sus hogares, además de muchas otras que viven bajo la amenaza constante de la violencia armada.
El escasamente regulado comercio de armas internacional para armas convencionales y munición es un ingrediente que genera conflictos, perpetúa la pobreza y las violaciones de los derechos humanos. Una problemática que se acrecenta debido a una cada vez mayor globalización del comercio de armas: con componentes que llegan a todas las partes del mundo, y frecuentemente producidos y montados en diferentes paÃses con un bajo nivel de control sobre los mismos. Las legislaciones nacionales para el control del comercio de armas han sido incapaces de adaptarse y responder a dichos cambios.
Y aunque los organismos de control nacionales y regionales siguen siendo importantes, no son suficientes para evitar la transferencia irresponsable de armas y munición entre paÃses.
Por este motivo Oxfam hace un llamamiento a los Estados miembros de las Naciones Unidas para conseguir un Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas que sea sólido y eficaz y con el que se salven vidas, eviten las violaciones de los derechos humanos y se protejan los medios de vida de las personas de todo el mundo. El tratado debe tener un alcance internacional, ser legalmente vinculante y estar cimentado sobre las obligaciones existentes de los Estados bajo el auspicio de la legislación internacional. Además debe implantarse de manera adecuada para reducir el coste de vidas que implica el comercio no controlado de armas convencionales y munición. Deben establecerse una serie de criterios vinculantes con los que analizar las transferencias internacionales de armas para cada caso concreto, y con los que determinar cuándo debe prohibirse una transferencia de armas.
¿Cuándo se llegará a un acuerdo sobre el tratado?
El plazo máximo establecido es el año 2012, pero resulta fundamental que se llegue a un acuerdo sobre el mismo en el plazo de tiempo más breve posible. La última conferencia de las Naciones Unidas para la negociación del Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas está fijada para el año 2012 y dicho plazo debe respetarse.
¿Cómo funciona el Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas?
Un Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas se fundamenta en un principio simple: no se permitirán las transferencias de armas que puedan ser usadas para perpetrar violaciones de la legislación internacional.
El tratado establecerá normas comunes y vinculantes que deben aplicarse para evaluar las transferencias internacionales de armas. Dichas normativas serán establecidas a partir de la legislación internacional existente, incluyendo el marco legal en derechos humanos y la legislación humanitaria internacional. En la práctica, esto deberÃa suponer que se detendrá cualquier transferencia de armas en caso de que haya pruebas de que dichas armas vayan a ser utilizadas para cometer serias violaciones del marco legal en derechos humanos, la legislación humanitaria internacional o incluso si pudieran afectar negativamente al desarrollo sostenible.
¿Por qué existe un vacÃo legal en la legislación internacional sobre el comercio de armas?
Porque en el mundo nunca se ha llegado a un acuerdo a la hora de instaurar una serie de leyes internacionales que regulen el comercio de armas. Y aunque parezca increÃble, disponemos de la más intrincada legislación para el comercio de plátanos y reproductores de MP3, pero ningún tratado sólido o legalmente vinculante sobre el comercio de armas.
Entre otras normativas que se deben acordar, es necesario que cada paÃs que comercie con armas esté implicado en la creación de este tratado internacional. Desde el emplazamiento operativo, al paÃs fabricante de armas, al lugar donde se exporten las armas, a todos los puntos implicados hasta que las armas lleguen a su destino deben suscribir el mismo acuerdo normativo, uno mediante el cual se controle que dichas armas no serán vendidas a milicias o a otras partes que no sean dignas de confianza.
¿Qué tipo de armas deben incluirse en el tratado?
El Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas debe incluir todas las armas de uso militar, policial y de seguridad, incluyendo equipos, munición y formación.
¿ Cómo se pondrá en marcha dicho tratado?
El tratado regulador del comercio de armas, y que proponen ONG como Oxfam, se incorporará a la legislación internacional de cada Estado que ratifique dicho acuerdo, y será reforzado a través de normativas como declaraciones públicas regulares.
De esta manera serÃa ilegal que cualquier gobierno proveedor de armas no tuviera en cuenta los criterios recogidos en el tratado para la provisión de armas. Todas aquellas decisiones que incumplan los términos del tratado podrÃan ser enjuiciadas e incluso revocadas por los tribunales nacionales.
Amparados por el tratado propuesto, se exigirá a los gobiernos que informen de todas las ventas de armas de manera abierta y transparente, lo que revertirá en una mayor vigilancia pública y parlamentaria. E igual que ocurrirÃa con cualquier otro tratado, habrá controles internacionales que irán desde una mayor presión diplomática a acciones legales, cuyo alcance incluso podrÃa llegar hasta el Tribunal de Justicia Internacional.Asimismo, el tratado debe incluir un mecanismo con el que se pueda solucionar cualquier disputa que surja.
¿Y qué ocurre con las armas que están actualmente en circulación?
Podremos acabar con las transferencias de armas "impidiendo el flujo de armas y acabando con las reservas", lo que supone poner en marcha controles más firmes sobre los movimientos de armas y eliminarlas en aquellas comunidades aquejadas por la presencia masiva de armas. En los últimos diez años se ha intensificado enormemente el desarrollo de programas de recogida y destrucción de armas.
Si el principal paÃs exportador de armas se opone al Tratado Internacional sobre el Comercio de armas, ¿Qué ocurrirÃa entonces?
El comercio irresponsable afecta a todos los Estados y por este motivo todos los paÃses deberÃan tomar parte en el desarrollo del Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas. Tanto si se trata de importadores, exportadores o Estados que se vean afectados por la violencia armada, o una combinación de alguno de los anteriores casos, todos son importantes.
Los exportadores de armas no deberÃan poner trabas para que el Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas llegue a afecto porque éste reduzca el flujo de armas para aquellos Estados afectados por las mismas. Esto representarÃa un chantaje para el trabajo que realizan estos Estados in situ a la hora de frenar la demanda de armas, además de sacarlas de circulación.
Llegar a un acuerdo con los grandes exportadores de armas que participan en la definición del Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas tiene un enorme valor. Este tratado supondrá el advenimiento de una nueva legislación internacional sobre las exportaciones de armas y conformará la manera en que todos los Estados verán las exportaciones de armas, incluso aquéllas que no hayan suscrito. Se evaluará la actuación de todos los Estados en base a las mismas, y se exigirán responsabilidades, hasta cierto punto. Examinemos por un momento el Tratado sobre Minas Terrestres: dicho tratado ha recortado el número de muertes producidas por las minas terrestres en más de dos tercios, además de haber reducido el comercio de minas terrestres a casi cero, incluso cuando los EE.UU., China, India y Rusia no lo han suscrito.
Mientras los delegados de las Naciones Unidas continúan negociando la instauración de un Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas que regule el comercio internacional de armas, ¿De qué manera influye la situación actual en Oriente Medio y el Norte de Ãfrica en dichas conversaciones?
Las muertes y heridos provocados por los gobiernos y fuerzas de seguridad entre los manifestantes pacÃficos a comienzos de 2011 en Oriente Medio y Norte de Ãfrica reforzarán y consolidarán los esfuerzos para establecer férreos controles sobre las transferencias de un amplio abanico de armas y munición durante las negociaciones del tratado de armas. Más concretamente, los Estados verán la necesidad urgente de establecer unos criterios con los que evitar la provisión de armas a fuerzas armadas que infringen las normas y violan impunemente los derechos más básicos de los seres humanos.
Hace poco, Francia suspendió todas las transferencias de armas dirigidas a Bahréin y Libia. Otros gobiernos también han suspendido las transferencias de armas pequeñas y gas lacrimógeno, además de debatir la suspensión de transferencias de munición.
¿De qué manera podrÃa contribuir el Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas a la hora de evitar que Libia consiga más armas que utilizar contra la población? O, ¿cómo podrÃa el Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas frenar la venta de armas a gobiernos que puedan utilizarlas para reprimir las protestas pacÃficas en paÃses como Bahréin o Argelia?
Implantar un Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas no será una panacea a la hora de detener la violencia armada en el mundo.
No obstante, el hecho de solicitar a los Estados que ejerzan un mayor control sobre las transferencias internacionales de armas y munición, deberÃa convertirse en una potente herramienta con la que evitar transferencias de armas a fuerzas de seguridad del Estado que pudieran llegar a utilizarlas para cometer serias violaciones del marco legal en derechos humanos y de la legislación humanitaria internacional.
En aquellos casos en los que las transferencias de armas incluyan equipos que puedan acrecentar la capacidad de las fuerzas de seguridad del Estado para violar los derechos de los ciudadanos, el Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas podrÃa tener un alcance mucho mayor. En algunos casos, como cuando los gobiernos extranjeros de mayor peso retiran a otro Estado su favor polÃtico, incluyendo las transferencias de armas u ofreciendo importantes incentivos para propiciar el cambio, es posible instar a los gobiernos para que sus fuerzas de seguridad cambien sus acciones en torno a la población civil.
Los gobiernos no democráticos no son en todos los casos gobiernos represivos. Por tanto, ¿Está Oxfam en contra de todos los intercambios de armas?
No, Oxfam no está en contra de todos los intercambios de armas, de hecho reconocemos la producción legÃtima, el aprovisionamiento y las transferencias de armas para fines legÃtimos como la autodefensa, la protección de la propia población civil de un Estado, o para ayudar en operaciones aprobadas para salvaguardar la paz protegiendo a los civiles atrapados en conflictos armados.
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas ha aprobado recientemente una resolución que impone un embargo de armas a Libia, y que incluye una amplia gama de armas, munición, equipos y tipos de transferencias, pero ¿Es suficiente dicha medida?
El embargo de armas aprobado por el Consejo de Seguridad de la ONU supone una medida integral y hará que muchas armas dejen de llegar a Libia. Sin embargo, para poder garantizar que Libia no recibe armas, es preciso disponer además de controles nacionales eficaces sobre las transferencias de armas.Hay muchos paÃses que no disponen de una legislación ni normativas básicas con las que poder controlar de manera eficaz el flujo de armas dentro de su territorio o jurisdicción. El Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas, si se negocia con habilidad, implicará el compromiso de los Estados a la hora de realizar mejoras sobre los sistemas de control de sus exportaciones nacionales para poder ofrecer mayores garantÃas de que no salen armas de sus fronteras y d que éstas no entran en paÃses a los que la ONU haya impuesto un embargo de sus armas.
Asimismo, el ejemplo de Libia demuestra que es necesario disponer de medidas preventivas.
Un embargo de armas puede cortar de manera efectiva los movimientos de armas de un paÃs, pero dicho tipo de embargos sólo se aplican una vez que se han cometido atrocidades. Un Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas que sea efectivo exige que los Estados detengan todas las transferencias de armas en caso de que las mismas representen un riesgo sustancial de SER utilizadas para cometer serias violaciones del marco legal en derechos humanos o de la legislación humanitaria internacional. Hay numerosos paÃses que se cuentan entre aquéllos que vendieron armas a Libia en los pasados años obteniendo a cambio millones de dólares estadounidenses, circunstancia que ha conducido a la situación actual que vive el paÃs. Un Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas exigirÃa a los Estados que evaluaran los riesgos implÃcitos en las transferencias de armas, y en caso de que las agencias de inteligencia o autoridades concesionarias de las licencias determinaran que existen riesgos de que se cometan violaciones, tendrán que detener dichas transferencias de armas.
¿Qué conexión existe entre el juicio del traficante de armas ruso, Viktor Bout, en Nueva York y la ausencia de una legislación que regule el comercio internacional de armas?
El Sr. Bout es tristemente célebre por ser uno de los mayores presuntos traficantes de armas desde el final de la Guerra FrÃa en todo el mundo. Se dice que ha empleado a cientos de personas, utilizado su propia flota aérea y falsificado documentos con los que traficar con armas y que han contribuido a avivar guerras civiles como la de Angola, Sierra Leona o Liberia. No obstante, durante años, los abogados de la acusación no han tenido éxito a la hora de armar un caso sólido contra él dado que se movÃa sobre el vacÃo legal que dejó tras de sà la caÃda del comunismo en Europa del Este y la antigua Unión Soviética. Pero también se ha amparado, mayormente, en la ausencia de una legislación común y sólida que regule el comercio de armas. La falta de una normativa internacional común que vele por un comercio responsable de las armas ha provocado que las alegaciones contra el Sr. Bout se hayan perdido por los resquicios que dejan entre sà los diferentes regÃmenes normativos, instaurados en paÃses que acusan escasos o inexistentes controles con los que sortean otras legislaciones más sólidas aplicadas en otros Estados.
Conseguir un Tratado Internacional sobre el Comercio de Armas a prueba de fallos propiciarÃa la justicia, la paz y la seguridad, algo que interesa a todos los Estados por igual, asà como a las personas que sufren el azote de la violencia y los conflictos armados. Este tratado podrÃa poner fin a las actividades de los traficantes de armas, como aquéllas por las que está acusado el Sr. Bout.
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